7. Aparece el Conde!
11/04/2023
Llegamos a la Iglesia cargando el ataúd con Ismark. Belwyse abrió la puerta al no recibir respuesta del interior. Continuamos hasta el interior de la iglesia, y vimos signos de violencia por todos lados. No quedaba ningún banco en pie. Al fondo, el párroco Donavich parecía preocupado. Mientras nos acercamos, escuchamos unos gritos que provenían del sótano, "Tengo hambre!". El padre Donavich, visiblemente cansado y preocupado, decidió enseñarnos el origen de esos gritos. A través de una trampilla, accedimos al sótano y nos enseñó en lo que se había transformado su hijo, Doru, por culpa del Conde Strahd. Lo había convertido en un vampiro, y para que no muriese de hambre, el propio Donavich le alimentaba desde hacía ya un año, con su propia sangre. Infundimos esperanza en el corazón de aquel pobre hombre, diciéndole que haríamos todo lo posible para salvar a su hijo. Pero si la única manera de salvarlo es mediante la muerte del Conde... complicado lo veo, como mínimo, con los recursos que contamos actualmente.
Al salir del sótano, decidimos hablar con el padre, para ver si tenía algo de información que nos pudiese ser de utilidad en nuestra ardua tarea. Por un lado, nos comentó que a los vampiros les daña la luz del sol, pero que como Strahd controla la niebla que bloquea su luz, le da igual salir de su castillo durante el día. También me sorprendió escuchar que el agua del río puede dañar a los vampiros, tendré que intentar confirmar esa teoría. Y nos explicó, que los vampiros no pueden entrar en una casa si no han sido invitados... motivo por el cual dudaba de cómo podría haber conseguido Strahd entrar en la iglesia y vampirizar a su hijo... Quizás es que Strahd puede ordenar que le inviten? Aunque eso me parecería "saltarse" esa restricción por las bravas...
Nos explicó también que Strahd ha vampirizado a varios siervos (esto se pone cada vez más complicado), y que si pensamos viajar, no debemos salir nunca del camino, puesto que nos podríamos encontrar con hombres lobo en los bosques, o otras criaturas igualmente peligrosas.
Además, nos dio cierta información acerca de las otras dos poblaciones del condado. Vallaki se encuentra en el corazón del valle y su alcalde se llama Barón Vargas Vallakovich. La otra población se llama Krezk, se trata de un pueblo fortificado, se encuentra en el extremo oeste del valle y está construido alrededor de una antigua abadía. Su burgomaestre se llama Dmitri Krezkov.
También nos comentó que a los pies del monte Valatok vivía un poderoso mago loco que odiaba a los vampiros... Tendremos que visitarlo a ver si nos puede ser de ayuda, quizás el libro de mago que conseguimos en la casa de la muerte le pueda ser de utilidad.
Después de esto, salimos al cementerio y enterramos al fallecido burgomaestre, el párroco profirió un bonito sermón, y yo quise agregar unas cortas palabras para tratar de infundir algo de ánimo y calor a estos pobres corazones abandonados de la mano de dios.
Al terminar la ceremonia, de repente apareció un enjambre de murciélagos, se arremolinaron delante de nosotros, y fueron tomando forma humanoide hasta convertirse en un Vampiro! El mismísimo conde Strahd aparecía delante de nuestros ojos! Muy educadamente pidió disculpas por llegar tarde a la ceremonia, y hechizó a la joven Ireena para ordenarle que se fuese con él. Al momento decidí ejecutar un hechizo de protección para intentar ayudar a Ireena, pero no pareció surtir efecto. "- Ven conmigo, Tatyana" pronunció el vampiro. Tatyana? porqué ese nombre? Apodaría a todas sus concubinas con un nombre nuevo? O habría más historia detrás de ese nombre?
De repente, lo que había empezado como una tranquila ceremonia, se convirtió en un combate frenético, el mediano disparó una flecha a Strahd aunque no pareció afectarle, Corvus lanzando una bendición para ayudarnos en el combate, por mi parte, cargué contra Strahd con toda la furia de Lathander, pero la herida que le causé, se le regeneró con una velocidad imposible! Qué arte oscura podía ser aquella? Luego, el vampiro me empujó como si yo fuera una pluma liviana, apenas sintiendo su mano fría en mi hombro antes de ser arrojado varios metros hacia atrás.
Intentamos arrastrar a Ireena hacia la iglesia, pero de repente aparecieron seis lobos que empezaron a atacarnos. El mediano acabó con uno de ellos con su espada, mientras Corvus invocaba a un martillo espiritual que empezaba a repartir a diestro y siniestro, mientras él e Ismark aguantaban los mordiscos y arremetidas de los lobos. Yo me uní en su ayuda, terminando con algunos lobos, mientras Ismark aguantaba a su hermana para que no fuese con Strahd, entretanto, el vampiro parecía divertido, haciendo de mero espectador de la escena, confiado en que todo saldría tal y como él había planeado.
Por suerte, pudimos acabar con todos los lobos y entrar rápidamente a la iglesia, cosa que pareció turbar por un momento la sonrisa malvada de la demoníaca criatura.
Dentro de la iglesia, Ismark nos contó que creía que la fijación del vampiro con su hermana era distinta (y mucho más fuerte) de la que tenía con el resto de su harén. Luego encontramos al párroco Donavich acurrucado en el sótano junto a su hijo, hasta que le informé que ya había pasado el peligro y volvió a subir. Lo que me extrañó de aquel pobre chico, es que sin estar atado, hubiese conseguido durante todo un año mantenerse en el sótano sin escaparse, para ir a alimentarse de algún pobre pueblerino.
Por cierto, que no se me olvide, parece que lo siguiente que vamos a tener que hacer es escapar con Ireena de Barovia, pero antes de ello les tengo que pedir a mis compañeros que volvamos un segundo a la casa de la muerte. Aunque la mazmorra esté derrumbada, me gustaría dar sepultura a los esqueletos de los niños y al de la niñera. O si no es posible, al menos quemar sus restos para poder liberar sus almas de este mundo.
Llegamos a la Iglesia cargando el ataúd con Ismark. Belwyse abrió la puerta al no recibir respuesta del interior. Continuamos hasta el interior de la iglesia, y vimos signos de violencia por todos lados. No quedaba ningún banco en pie. Al fondo, el párroco Donavich parecía preocupado. Mientras nos acercamos, escuchamos unos gritos que provenían del sótano, "Tengo hambre!". El padre Donavich, visiblemente cansado y preocupado, decidió enseñarnos el origen de esos gritos. A través de una trampilla, accedimos al sótano y nos enseñó en lo que se había transformado su hijo, Doru, por culpa del Conde Strahd. Lo había convertido en un vampiro, y para que no muriese de hambre, el propio Donavich le alimentaba desde hacía ya un año, con su propia sangre. Infundimos esperanza en el corazón de aquel pobre hombre, diciéndole que haríamos todo lo posible para salvar a su hijo. Pero si la única manera de salvarlo es mediante la muerte del Conde... complicado lo veo, como mínimo, con los recursos que contamos actualmente.
Al salir del sótano, decidimos hablar con el padre, para ver si tenía algo de información que nos pudiese ser de utilidad en nuestra ardua tarea. Por un lado, nos comentó que a los vampiros les daña la luz del sol, pero que como Strahd controla la niebla que bloquea su luz, le da igual salir de su castillo durante el día. También me sorprendió escuchar que el agua del río puede dañar a los vampiros, tendré que intentar confirmar esa teoría. Y nos explicó, que los vampiros no pueden entrar en una casa si no han sido invitados... motivo por el cual dudaba de cómo podría haber conseguido Strahd entrar en la iglesia y vampirizar a su hijo... Quizás es que Strahd puede ordenar que le inviten? Aunque eso me parecería "saltarse" esa restricción por las bravas...
Nos explicó también que Strahd ha vampirizado a varios siervos (esto se pone cada vez más complicado), y que si pensamos viajar, no debemos salir nunca del camino, puesto que nos podríamos encontrar con hombres lobo en los bosques, o otras criaturas igualmente peligrosas.
Además, nos dio cierta información acerca de las otras dos poblaciones del condado. Vallaki se encuentra en el corazón del valle y su alcalde se llama Barón Vargas Vallakovich. La otra población se llama Krezk, se trata de un pueblo fortificado, se encuentra en el extremo oeste del valle y está construido alrededor de una antigua abadía. Su burgomaestre se llama Dmitri Krezkov.
También nos comentó que a los pies del monte Valatok vivía un poderoso mago loco que odiaba a los vampiros... Tendremos que visitarlo a ver si nos puede ser de ayuda, quizás el libro de mago que conseguimos en la casa de la muerte le pueda ser de utilidad.
Después de esto, salimos al cementerio y enterramos al fallecido burgomaestre, el párroco profirió un bonito sermón, y yo quise agregar unas cortas palabras para tratar de infundir algo de ánimo y calor a estos pobres corazones abandonados de la mano de dios.
Al terminar la ceremonia, de repente apareció un enjambre de murciélagos, se arremolinaron delante de nosotros, y fueron tomando forma humanoide hasta convertirse en un Vampiro! El mismísimo conde Strahd aparecía delante de nuestros ojos! Muy educadamente pidió disculpas por llegar tarde a la ceremonia, y hechizó a la joven Ireena para ordenarle que se fuese con él. Al momento decidí ejecutar un hechizo de protección para intentar ayudar a Ireena, pero no pareció surtir efecto. "- Ven conmigo, Tatyana" pronunció el vampiro. Tatyana? porqué ese nombre? Apodaría a todas sus concubinas con un nombre nuevo? O habría más historia detrás de ese nombre?
De repente, lo que había empezado como una tranquila ceremonia, se convirtió en un combate frenético, el mediano disparó una flecha a Strahd aunque no pareció afectarle, Corvus lanzando una bendición para ayudarnos en el combate, por mi parte, cargué contra Strahd con toda la furia de Lathander, pero la herida que le causé, se le regeneró con una velocidad imposible! Qué arte oscura podía ser aquella? Luego, el vampiro me empujó como si yo fuera una pluma liviana, apenas sintiendo su mano fría en mi hombro antes de ser arrojado varios metros hacia atrás.
Intentamos arrastrar a Ireena hacia la iglesia, pero de repente aparecieron seis lobos que empezaron a atacarnos. El mediano acabó con uno de ellos con su espada, mientras Corvus invocaba a un martillo espiritual que empezaba a repartir a diestro y siniestro, mientras él e Ismark aguantaban los mordiscos y arremetidas de los lobos. Yo me uní en su ayuda, terminando con algunos lobos, mientras Ismark aguantaba a su hermana para que no fuese con Strahd, entretanto, el vampiro parecía divertido, haciendo de mero espectador de la escena, confiado en que todo saldría tal y como él había planeado.
Por suerte, pudimos acabar con todos los lobos y entrar rápidamente a la iglesia, cosa que pareció turbar por un momento la sonrisa malvada de la demoníaca criatura.
Dentro de la iglesia, Ismark nos contó que creía que la fijación del vampiro con su hermana era distinta (y mucho más fuerte) de la que tenía con el resto de su harén. Luego encontramos al párroco Donavich acurrucado en el sótano junto a su hijo, hasta que le informé que ya había pasado el peligro y volvió a subir. Lo que me extrañó de aquel pobre chico, es que sin estar atado, hubiese conseguido durante todo un año mantenerse en el sótano sin escaparse, para ir a alimentarse de algún pobre pueblerino.
Por cierto, que no se me olvide, parece que lo siguiente que vamos a tener que hacer es escapar con Ireena de Barovia, pero antes de ello les tengo que pedir a mis compañeros que volvamos un segundo a la casa de la muerte. Aunque la mazmorra esté derrumbada, me gustaría dar sepultura a los esqueletos de los niños y al de la niñera. O si no es posible, al menos quemar sus restos para poder liberar sus almas de este mundo.

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