13. Intentando evitar el arresto

15/06/2023

Los guardias nos llevaron hasta la casa del burgomaestre de Vallaki, donde un soldado con un brazo bastante perturbador, nos estaba esperando. Era Izek, el capitán de la guardia y hombre de confianza del barón. Luego nos explicaron que había sido un huérfano muy agresivo, el cual perdió el brazo en un accidente, y eso fue motivo de burlas del resto de niños que él siempre aplacó con violencia. Cuando creció, conoció al barón, que le nombró capitán, y por aquel entonces le apareció ese horrendo brazo demoníaco.


Entramos al gran edificio, y vimos que ya tenían preparadas maderas y paja para el siguiente festival. Nos hicieron subir al piso de arriba, hasta la biblioteca del Barón, allí nos esperaba Vargas Vallakovich, que iba ataviado con armadura y un estilete, y se encontraba junto con su esposa y dos grandes mastines. La sala estaba adornada con un gran símbolo de oso, que por lo visto es el símbolo de la casa de los Vallakovich.


Nos empezó a hacer preguntas para tratar de decidir si debía encarcelarnos, o dejarnos ir, pero Corvus estuvo muy convincente, y eso pareció aplacar las dudas del mandamás. Los guardias nos informaron de que no habían podido encontrar al artesano de ataúdes, así que supongo que debió escapar para no sufrir el peso de la justicia. El padre Lucien nos ayudó, corroborando nuestra historia.

Durante nuestra explicación, también apareció en la sala Lady Fiona, al parecer, la gran enemiga del Barón, en la lucha por la gobernanza de Vallaki. Su familia, la casa Watcher, por lo visto era la más rica de la ciudad, pero se dice que mantienen lazos con Strahd. Gracias a mis sentidos divinos, pude detectar que lo único demoníaco en Izek era su brazo, pero también hubo algo de Lady Fiona que me perturbó... no era ella, ni ningún objeto de los que llevaba... pero tenía cierta aura demoníaca que no pude conseguir descifrar qué podía ser.

Preguntamos al Barón (quien, por cierto, aborrece a los vistani) y a Izek acerca del gran soldado que nos había ayudado esa tarde, Ran, pero por lo visto ningún soldado de la guardia se llamaba así, además les comenté que llevaba una espada, y me confirmaron que ninguno de sus soldados usaba una. Eso me hace sospechar que fuimos engañados por esa persona... podría ser que fuese un posible aliado en nuestra lucha contra Strahd? nos lo volveríamos a encontrar? y por qué se estaría "escondiendo"? Tampoco parecían saber nada del noble que había encargado el robo de las reliquias... sería ese su nombre? parece que se lo tendremos que preguntar a los Vistani... si en teoría podría vivir con ellos...

Luego llegó Nanika Martikov, la propietaria de la posada, quién también nos defendió, y sugirió al barón que nos alojásemos en su negocio, y si quería podía pedir a algún soldado o al hijo de Lady Fiona que nos mantuviesen vigilados, aunque al final conseguimos liberar de cualquier duda al burgomaestre y nos dejó salir sin ser vigilados... como mínimo no de forma evidente.

Al final, Bargas nos terminó declarando los invitados de su próximo festival, y nos dejó partir. Antes de irnos, Lady Lydia, así se llamaba la alta, flaca y sonriente mujer del Barón, nos dijo que nos invitaría a una comida.

Nanika nos condujo hacia la posada, mientras aprovechamos para realizarle algunas preguntas, que nos respondió de buen grado, aunque curiosamente se quedaba en silencio un buen rato antes de responder cada una de nuestras preguntas. Al exterior de la posada, volvimos a encontrarnos con dos cuervos, símbolo de buen agüero... serán espías del mago loco?

Una vez dentro, vimos que la posada estaba bastante repleta de gente. Con el primero con el que hablamos fue con Rictavio, un antiguo maestro de circo al que toda su banda decidió abandonar. Por lo visto también había llegado a Barovia por culpa de la niebla de Strahd, y ahora buscaba rehacer su vida de algún modo. Por lo que vimos, parecía realizar encargos para Nanika, llevando unos paquetes a algún lugar, quizás deberíamos preguntar en qué consiste su tarea...

Luego un par de hombretones llamados Nikolai y Carl charlaron animadamente con nosotros, y nos explicaron que había un pescador en Vallaki, Bluto, del que decían que estaba bastante loco porque nunca conseguía pescar nada y lanzaba piedras al lago en búsqueda de buena suerte... nos comentaron que en la mesa de detrás había un par de cazadores que estaban acostumbrados a salir de Vallaki, pero que debíamos invitarles para hablar con ellos porque eran bastante tacaños, así que les hicimos caso.

Invitamos a Yevgeni y a Szoldar a vino de Dragón, y nos explicaron que se dedicaban a cazar lobos para el barón, que les pagaba por cada pieza. Nos dijeron que podíamos alquilar sus servicios de guías si lo necesitábamos alguna vez, y les preguntamos acerca del mago loco. Nos dijeron que lo habían visto al otro lado del lago Zarovich, pero que bajo ninguna circunstancia debíamos rodear el lago, sino que lo mejor que podíamos hacer era cruzarlo con unas balsas que ya estaban preparadas para eso.

Les preguntamos por si conocían la existencia de algún hombre con un mono (por las frases de la vieja vistani) y nos contestaron que en la juguetería de Vallaki, su dueño, Blinsky, había adquirido un mono hacía unos días, tendremos que ir a hablar con él, sin duda! Finalmente, conseguimos su juramento de ayudarnos en nuestra lucha contra Strahd, si algún día conseguimos cinco hombres más, lo suficientemente locos como para enfrentarse a ese poderoso y maquiavélico ser. Eso sí, los deberíamos buscar fuera de Vallaki, supongo que por la ciudad habrá demasiados espías de ese asqueroso vampiro.


Antes de irnos a dormir, Nanika nos dijo que su marido, Urwin Martikov, quería hablar con nosotros cuando despertásemos.

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