21. Comprendiendo a nuestro enemigo
23/10/2023
Al abrir el saco, comprobamos que dentro estaba la niña vistani que andábamos buscando! La pobre estaba inconsciente debido al ahogamiento, pero conseguimos reanimarla y que volviese a respirar, aunque siguió sin despertar. Descubrimos con asombro, que junto a su colgante, llevaba atada una llave! Sin duda tenía que referirse a la visión de la vieja madame Eva.
Una vez asegurada la vida de Arabel, me cambié de balsa a la del pescador, que resultó ser un borracho (y quizás demente, aunque eso está por ver), del que no conseguí extraer nada en claro. Le maniatamos y nos lo llevamos con los botes. Mientras salíamos del lago, vimos que Belwyse e Ireena nos habían alcanzado y nos estaban esperando en la orilla. Al llegar con ellos, notamos como si alguien nos estuviese buscando, y según la sensación del mediano, nos explicó que podrían ser grandes lobos u hombres lobo. Envió a su halcón a comprobar si veía algo sospechoso, pero no vio nada. Mientras tanto, nosotros fuimos rápidamente hacia el carruaje de Estefanía y Adrián, y volvimos con premura al campamento vistani, no queríamos que nada peligroso nos atacase durante el camino.
A la llegada al campamento, tuve que convencer al padre de Arabel, para que no linchara al borracho, aunque no fue tarea fácil. Después, fuimos a su tienda, y le explicamos la visión de madame Eva relacionada con la niña y la llave. Luvash, accedió a darnos el contenido de lo que contenía el cofre con el que se abría la llave, pero su hermano Arrigal se opuso totalmente y se fue del campamento completamente contrariado. Lugash nos trajo el cofre, que guardaba en su carreta, lo abrimos y nos explicó que su familia llevaba muchos años custodiando el diario que Strahd había escrito de su puño y letra cientos de años atrás. Nos dijo que por haber salvado a su hija ahora nos pertenecía, y que podíamos hacer lo que creyésemos conveniente con él. Después de hablarlo con Corvus, decidimos leer el diario y devolvérselo para que lo siguieran custodiando.
Una vez asegurada la vida de Arabel, me cambié de balsa a la del pescador, que resultó ser un borracho (y quizás demente, aunque eso está por ver), del que no conseguí extraer nada en claro. Le maniatamos y nos lo llevamos con los botes. Mientras salíamos del lago, vimos que Belwyse e Ireena nos habían alcanzado y nos estaban esperando en la orilla. Al llegar con ellos, notamos como si alguien nos estuviese buscando, y según la sensación del mediano, nos explicó que podrían ser grandes lobos u hombres lobo. Envió a su halcón a comprobar si veía algo sospechoso, pero no vio nada. Mientras tanto, nosotros fuimos rápidamente hacia el carruaje de Estefanía y Adrián, y volvimos con premura al campamento vistani, no queríamos que nada peligroso nos atacase durante el camino.
A la llegada al campamento, tuve que convencer al padre de Arabel, para que no linchara al borracho, aunque no fue tarea fácil. Después, fuimos a su tienda, y le explicamos la visión de madame Eva relacionada con la niña y la llave. Luvash, accedió a darnos el contenido de lo que contenía el cofre con el que se abría la llave, pero su hermano Arrigal se opuso totalmente y se fue del campamento completamente contrariado. Lugash nos trajo el cofre, que guardaba en su carreta, lo abrimos y nos explicó que su familia llevaba muchos años custodiando el diario que Strahd había escrito de su puño y letra cientos de años atrás. Nos dijo que por haber salvado a su hija ahora nos pertenecía, y que podíamos hacer lo que creyésemos conveniente con él. Después de hablarlo con Corvus, decidimos leer el diario y devolvérselo para que lo siguieran custodiando.
Durante nuestra estancia en el campamento vistani, el halcón de Belwyse creyó ver movimientos en el bosque... pero nada concreto. Nos estarán preparando una emboscada?
Entrada en formato audio: 21. Comprendiendo a nuestro enemigo


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