20. Se nos desvela el primer presagio

04/10/2023

Llegamos a Vallaki sin más incidentes, aunque de todos modos, los hermanos nos comentaron que habían enviado a los cuervos a vigilar el camino, para que nos avisasen si veían más agresores. Una vez llegamos a la posada de Urwin y Nanika, y mientras Adrián y Estefanía descargaban el cargamento de vino, le explicamos a Urwin lo sucedido, y le preguntamos si podrían ayudarnos investigando los sucesos que ocurrían en el piso de arriba de la mansión del burgomaestre de Vallaki. El posadero nos comentó que su familia ya lo había estado investigando, pero que todo lo que habían podido averiguar era que esas luces eran provocadas por el hijo del barón, que se pasaba casi todos sus días encerrado en el ático, y que parecía que practicase algún tipo de ritual, pero que no habían podido averiguar nada más. También nos comentó que el barón esperaba ansioso nuestra visita para la festividad del sol llameante, que sería al día siguiente. Le agradecimos esa información, y después de ayudar a sus hermanos a terminar de descargar la mercancía, dejamos que ellos siguieran su camino hacia el campamento vistani, con Belwyse e Ireena, mientras nosotros tomábamos un breve desvío para visitar al barón, Corvus quería hablar con él para entender mejor el motivo de que quisiera contar con nosotros para la fiesta de Vallaki.

Al llegar a su mansión, dejé a Nieve en la entrada, junto con un par de guardias, y le pedí telepáticamente que escuchase su conversación, por si oía algo que nos pudiese resultar de ayuda. Cuando subíamos al despacho del Barón, escuché ruidos en la habitación de enfrente, así que haciéndome el despistado, abrí la puerta y me encontré con Izek, el comandante de la ciudad, en la que parecía su habitación (puesto que había una cama y varias armas por el suelo) mientras movía un armario de sitio. Lo que me dejó más estupefacto, sin duda, fue ver como tenía alrededor de sesenta muñecas, cada una con mayor parecido a Ireena, sin duda se trataban de muñecas creadas por el juguetero de Vallaki. Cerré la puerta rápidamente mientras me disculpaba, y fuimos a hablar con el barón. Nos comentó que la festividad sería al día siguiente y que contaba con nuestra presencia. Al salir de su despacho, llamé a la puerta de Izek para comentarle que nos gustaría hablar con él, y nos dijo que podría hacerlo después de la festividad. Al volver con mi corcel mágico, me explicó que los guardias habían estado hablando acerca de la desaparición de dos miembros del servicio, y también de la existencia de una habitación de interrogatorios en la mansión del Barón.

Seguimos nuestro camino rápidamente, para tratar de alcanzar a la carreta de vino lo antes posible y durante la travesía pude comprobar las buenas artes de mi compañero montando a caballo, así que le cedí las riendas de buen grado. Encontramos la carreta antes de llegar al campamento vistani, así que entramos todos juntos hacia el lugar. Allí, en la tienda central, nos encontramos con una escena bastante desoladora. Había un vistani, atado en el poste central de la tienda, con la espalda toda ensangrentada debido a los latigazos que le estaba dando un tal Luvash. Por lo visto, ese joven vistani era el encargado de vigilar a la hija de Luvash, pero se había despistado y había desaparecido. Corvus le pidió que parase con semejante atrocidad, y que a cambio buscaríamos a su hija. Nos dijeron que se llamaba Arabel, que tenía ocho años, y que era una niña con el pelo largo y oscuro, que llevaba siempre un colgante vistani, cuadrado y plateado, además también nos explicaron que un pescador la había estado acosando de vez en cuando. El hermano de Luvash, Arrigal, nos explicó que había fallecido su padre, y que uno de los dos tendría que terminar tomando el liderazgo de ese campamento vistani, además, también nos comentó que a Arabel le gustaba escaparse, y sobre todo visitar Valaki, así que nos despedimos y fuimos de inmediato en búsqueda de la niña vistani. Se trataría de la niña desaparecida que nos había presagiado la vieja Madame Eva?




Al acercarnos a Vallaki, el hijo del posadero nos estaba esperando al lindar del bosque, y nos explicó que habían visto al pescador, cargado con un saco en dirección al lago Zarovich. Así que nos dirigimos a toda velocidad hacia allí para tratar de dar con él lo antes posible. Al llegar al lago, vimos como el pescador se encontraba en una balsa en mitad del lago, y parecía que fuese a arrojar el saco al agua. Yo grité con todas mis fuerzas que parase, y Corvus, como medida de distracción, invocó una luz inmensa, que consiguió desconcertar al pescador, aunque debido a la inercia, el saco siguió su curso y terminó cayendo al agua.

De inmediato, corrimos hacia otra balsa que se encontraba en el amarradero, y mientras empezaba a remar con toda mi energía, mi fuerza se vio potenciada por un hechizo de mi compañero, que hizo que nos aproximásemos mucho más rápidamente al lugar donde había caído el saco. Cuando estábamos cerca de llegar, para conseguir ganar unos segundos antes de que el saco siguiera hundiéndose más en las profundidades del lago, me teletransporté justo encima de donde había empezado a caer el saco, y gracias a mi armadura pesada, me interné en las aguas a bastante velocidad, hasta conseguir coger el saco, y entonces tuve que empezar a nadar hacia arriba, y gracias a la fuerza con la que me había infundido Corvus, conseguí salir a flote, y Corvus me levantó hasta subir de nuevo a la balsa. Nos disponíamos a abrir el saco y a comprobar su contenido... sería Arabel, la niña vistani que estábamos buscando? O sería un simple saco de piedras?





Entrada en formato audio: 20. Se nos desvela el primer presagio

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