35. Intrigas Lupinas
04/04/2024
Durante la noche, tuvimos una charla con el viejo Martikov, que creo que fue bastante productiva. Por un lado, nos explicó que había unas viejas leyendas druídicas, que hablaban de lugares donde se hacían sacrificios a la dama de la noche, en tres lugares distintos de Barovia, un pantano, una montaña, y un bosque. La verdad es que la coincidencia con el tema de los santuarios es bastante grande, esa podría ser la tercera "localización" del santuario que andábamos buscando. Nos explicó también que quizás el pantano más representativo de Barovia era el que se encontraba en Bereth, que es donde se encuentra una poderosa bruja. Mi teoría es que Strahd ha pedido a sus más poderosos secuaces, vigilar esos lugares.
Hablando con él, también nos dimos cuenta de que la gema que los vistani le pidieron al difunto Belwyse que entregara a Basily, se trataba de la gema perdida del viñedo! Definitivamente, necesitamos que la orden de los cuervos encuentre a ese noble sirviente de Strahd para que podamos tener unas palabras con él. También le pedimos si alguien de su orden podría ayudarnos en las tareas de exploración, y después de meditarlo decidió aceptar.
Después de eso nos fuimos a la habitación, donde me puse a estudiar mi hacha, y descubrí que tenía el poder de lanzarla como si fuese un relámpago, muy interesante! Por la mañana, Corvus me explicó que su lanza era extremadamente poderosa, y que además tenía el poder de otorgarle mayor resistencia de forma temporal al terminar con sus enemigos.
Por la mañana nos dirigimos hacia el punto donde habían visto alguna vez al hombre lobo albino, y gracias a las dotes de rastreo de Esmeralda, conseguimos dar con él y acorralarlo cerca del desfiladero del río. Aunque nuestra primera intención era acabar con aquella salvaje criatura, ya llevamos un tiempo en Barovia como para saber que no todo siempre es negro o blanco, y hay matices de grises, así que decidimos primero intentar hablar con él, por si podía razonar y nos podía indicar dónde se encontraba la mayor de las hijas de los Krezkov, Ilía.
En ese momento levantó las manos de forma pacífica y su cuerpo transmutó al de una vieja con la tez negra y todo el pelo blanquecino como la ceniza. Nos extrañó ver que parecía "dominar" su estado lobuno, aunque nos explicó que simplemente lo podía hacer siempre que en algunos otros momentos, dejase totalmente libre su lado lobuno. Nos dijo que no sabía dónde se encontraba la chica lobo, pero que podíamos llegar a un pacto y ayudarnos mutuamente. Por lo visto, Kyrill, el líder de la manada de hombres lobo, era seguidor de Strahd (aunque no nos quedó claro si de manera obligada o no), pero que hacían rituales con niños de fuera de Barovia en los que los transformaban en hombres lobo y los hacían luchar para que el último superviviente se uniese a la manada. Nos dijo que si derrotábamos a Kyrill, ella se convertiría en la nueva líder y terminaría con esa horrible costumbre. Nos explicó que en la manada debían ser unos 20 o 30 y también nos dijo que nos hablaría de la cazadora de la montaña. Por el momento no sabemos si se trata de alguna leyenda, u otra seguidora de Strahd... Decidimos pactar con ella, así que un lobo enorme nos guio hacia el Cubil de los licántropos, que se encontraba al norte de Krezk. Durante el camino, dos cuervos entraron en nuestra caravana, y una vez dentro se transformaron en Brom y Brey, que habían sido los elegidos para ayudarnos. Me sorprendió que nos ayudasen unos niños tan pequeños, espero que no tengamos que lamentarlo... Les pedimos que se quedasen vigilando la entrada de la cueva, y que cuando viesen a su líder entrar o salir, nos viniesen a avisar. Nuestro plan es poder acorralarlo fuera del cubil, cuando se encuentre solo o con unos pocos hombres lobo, intentar hablar con él primero de forma amistosa y decidir luego qué hacemos. Para hacer tiempo, nos dirigimos a Krezk, donde esta vez fuimos bien recibidos, y nos acercamos directamente a casa del burgomaestre. Nos explicó que Garrablanca era su tía, y que no debíamos confiar en ella bajo ningún concepto. A Corvus se le ocurrió que quizás Dimitri podría convertirse en el líder de la manada, y sorprendentemente pareció sopesar la idea. También nos explicó que con el moho marrón que le había traído Corvus, consiguió darle un par de usos, el primero, unos pequeños frascos que al romperse producían una explosión de frío, el segundo, un ungüento que podíamos aplicar a nuestras armaduras y nos otorgaría mayor protección. La verdad es que ambos parecen muy útiles, aunque con lo poco diestros que somos, prefiero el segundo. Le preguntamos por Ireena, y nos explicó que a nuestra marcha, ella se centró en intentar reconstruir el pequeño santuario que había al lado del lago de Krezk, el que había sido destruido por el fatídico rayo de Strahd. Nos contó que sorprendentemente había conseguido unir a varios aldeanos de Krezk para que la ayudasen, y que creía que podría ser una gran líder. Justo entonces, alguien abrió la puerta y vimos que era nuestra añorada Ireena!
Entrada en formato audio: 35. Intrigas Lupinas

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