42. El Corazón del Dolor

03/06/2024

Tras salir de la execrable sala, estuve hablando con Volenta quien me comentó que Ludmilla era la más antigua de las consortes de Strahd, y que sin duda Rahadin podría ser un enemigo muy poderoso. Luego, le pedí a la vampira de ir a las letrinas, y después de un largo camino hasta el patio secundario del castillo, me llevó hasta los establos, donde aprovechando que me encontraba solo, lancé un hechizo de localizar objeto para intentar encontrar el bastón del mago loco, aunque no dio resultado. Por su lado, Corvus se quedó solo tras nuestra marcha, y aprovechó para seguir investigando el castillo. Después de un rato deambulando por varias salas, se dio cuenta de que en algún momento, durante su estancia en el castillo, había visto un objeto de Lathander, aunque no recordaba ni dónde ni cuándo podía haber sido. En una de las habitaciones, logró encontrar una puerta secreta detrás de lo que parecía ser un armario, aunque justo entonces llegaba Rahadin a la sala y lo encontraba dentro. Por su conversación con el elfo, notó que el lugar donde llevaban las escaleras detrás de la puerta secreta era algo importante, así que salió corriendo hacia arriba, mientras Rahadin le pedía amablemente que se detuviese, puesto que podía ser un sitio peligroso. El clérigo apareció en una enorme escalera de caracol, cuyas escaleras descendían y también ascendían. Había salidas a las murallas, y una habitación. Pero lo que sin duda era más importante, era una gran bola de fuego rojiza, situada a lo alto de la inmensa estancia, y que parecía emitir pulsaciones, como si de un corazón se tratase. No emitía calor, únicamente desprendía una luz que denotaba muchísimo poder.

Al llegar Rahadin a la zona, consiguió convencer a Corvus para volver pacíficamente hasta la fiesta. Allí, hablé con Lief, el viejo contable del castillo, quien era un viejo amigo del ya fallecido burgomaestre de Barovia, y nos contó que él conocía varios objetos valiosos que contenía el castillo de Ravenloft. También hablamos con Strahd, acerca de la enorme bola que había visto Corvus, y nos explicó que se trataba del Corazón del Dolor, un proyecto personal, un ritual mágico que había empezado con la finalidad de obtener más poder, pero que había terminado creyendo que le podría ayudar a romper la maldición. Quedamos en que si conseguíamos que Lady Fiona fuese la nueva burgomaestre de Vallaki, nos lo compensaría, y nos dio una carta que dijo que nos podría ser de utilidad para convencer a la gente de Vallaki, aunque yo creo justo lo contrario. Después de despedirnos, Rahadin nos obsequió con un par de bonitos libros. Uno del señor del Alba para Corvus, y otro forrado en negro de la Dama de la Noche. Tendremos lectura para unos días. Antes de alejarnos del castillo, tal y como teníamos pensado, descendimos hasta el pie del acantilado, donde la leyenda contaba que había caído el mago loco en su lucha contra Strahd, y volví a repetir el hechizo para buscar su báculo, y esta vez dio resultado! Prácticamente enterrado en el lodo, conseguí encontrar lo que sin duda se trataba de un bastón mágico.

Luego, nos dirigimos a Vallaki, donde nos reencontramos con nuestros compañeros, Ireena nos informó de que su hermano Izek la acompañaría a Krezk, y decidimos ir a descansar porque ya era tarde. Antes de acostarme, estuve investigando el bastón, y pude comprobar que sin duda se trataba del báculo del mago loco, porque era el objeto más poderoso que había podido tener en mis manos.

Entrada en formato audio: 42. El Corazón del Dolor

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