45. Purificando la Colina

  08/07/2024


Al salir de la abadía, nos dirigimos al hogar de los Krezkov. Allí les explicamos a Ireena y al resto, lo ocurrido en la Abadía, y quedamos con ella que se encargaría de prepararla como posible vivienda para refugiados.


Luego, partimos de Krezk en dirección a la colina del Ayer, cuando de repente aparecieron varios cuervos alarmados, que nos informaron que los druidas habían empezado un ritual alrededor de un árbol, a lo que nosotros decidimos ir hacia allí lo más rápido posible para tratar de detenerlo.


Corvus y yo llegamos antes montados en Nieve, y nos encontramos con que varios druidas estaban alrededor del árbol de Gulthias, realizando un ritual, seguramente para animarlo, tal y como nos había contado la vampira. Un viejo druida se encontraba dentro del árbol, seguramente en sustitución de la gema que recuperamos.


Los pillamos de sorpresa, y Corvus lanzó una bola de fuego que terminó con varios de ellos y dañó ligeramente al árbol. Yo me abalancé contra uno de los druidas, consiguiendo derrotarle con dos hachazos.


En vista de nuestro ataque, los druidas decidieron terminar el ritual, lo que hizo que el árbol tomase el control, levantando del suelo varias criaturas arbóreas demoníacas con las que ya habíamos batallado, y lanzándose al ataque contra mí. Conseguí detener su primer ataque con mi escudo, pero con sus raíces consiguió agarrarme y no pude evitar su segundo ataque, que me impactó con una fuerza brutal.



Parecía que las cosas se nos complicaban muchísimo, pero Corvus lanzó otra bola de fuego que terminó con la mayoría de criaturas arbóreas. También me impactó a mí, aunque al estar agarrado, no pude esquivar su impacto, pero gracias a ese fuego las raíces me soltaron y pude seguir atacando.


El árbol siguió atacando hasta volverme a agarrar, pero un arma espiritual que había invocado Corvus consiguió dañar las raíces antes de que me estrangulase, aproveché para lanzarle otros dos hachazos, usando mis castigos divinos, pero mis impactos de luz no parecieron dañar especialmente a esa criatura oscura.


El árbol consiguió derrotarme, pero Corvus pudo sanarme a distancia y seguí atacando. Justo cuando parecía que íbamos a perecer en ese combate, llegaron Rudolf y Esmeralda, quienes con sus hechizos consiguieron decantar la balanza a nuestro favor y de ese modo conseguimos derrotar a la imponente criatura.


Decidimos cortar el árbol en trozos y quemar todo el lugar para asegurarnos de que no lo pudiesen revivir de nuevo. Luego, decidimos ir hacia el viñedo para descansar, aunque fue un descanso breve porque al alba de la mañana siguiente habíamos quedado con Sasha.


De camino de Barovia, nos encontramos con un no muerto extraño al que vimos cruzar el camino y dirigirse al bosque. Como estábamos tan exhaustos, decidimos no acercarnos a él.


Al pasar por el desvío del molino, escuchamos unos ruidos como de maquinaria, aunque las aspas del molino estaban detenidas.


Acortamos en nuestro camino pasando por el camino del lago Tser, y sorprendentemente encontramos las cajas que Bildrath nos había pedido llevarle, seguro que estará contento cuando se las entreguemos!


45. Purificando la Colina

Comentarios