47. La Caída de Morgana
22/07/2024
Tan pronto como nos empezamos a dirigir de vuelta hacia el pueblo de Barovia, unos cuervos nos avisaron que Morgana, la bruja que andábamos buscando, había sido vista por el pueblo. Decidimos pedir a los cuervos que avisaran a Ezmerelda y Rudolf, y mientras tanto nos dispusimos a seguirla.
Vimos como una madre vendía a su hijo pequeño a cambio de unos pasteles, que no tendría más de 2 años de edad. La vieja pastelera hizo subir al niño en su carreta, y se dispuso a seguir vendiendo pasteles, pero no fuimos suficientemente discretos y vio que la estábamos siguiendo, así que aceleró el paso y nosotros nos encargamos de no perderla de vista. Cuando ya iba a salir del pueblo, la abordamos y le instamos a devolvernos al niño. Ella nos intentó engañar diciéndonos que se quedaba con el niño porque en el molino donde vivía podrían alimentarlo bien, aunque nosotros no dudamos ni un segundo de que ella era el ser al que andábamos buscando. Ella nos devolvió al niño, que parecía no tener alma, y nosotros conseguimos entretenerla lo suficiente hasta que vimos llegar a Ezmerelda y Rudolf por detrás de la bruja. En ese momento lanzamos un poderoso ataque, y ella se descubrió y nos intentó convencer de dejarla con vida a cambio de revelarnos secretos de Strahd. Nosotros no accedimos a pactar con una criatura tan vil y despreciable, así que seguimos atacando, pero nos quedamos pasmados al ver que la vieja bruja desaparecía delante de nuestras narices. Intenté abalanzarme sobre ella por si se había vuelto invisible, pero nos explicó Rudolf que lo que había hecho era cambiar de plano astral.
Decidimos marchar a toda prisa hasta el molino, lugar donde vivían las tres brujas, aprovechando que ya estaba herida, y cuando llegamos allí nos estaban esperando. Allí se encontraba la vieja Morgana, y dos brujas más, que rápidamente revelaron ante nosotros su verdadero aspecto demoníaco. El combate fue duro, nos lanzaron rayos y transformaron a Ezmerelda en una rana, pero una vez que conseguimos derrotar a Morgana, su abanico de hechizos se vio muy debilitado, y claramente las dos brujas restantes quedaron en desventaja. Vimos cómo empezaban a ejecutar el hechizo para cambiar de plano, y pudimos acabar con una de ellas. Esperamos que a la otra no se le ocurra venir a por nosotros...
Después del duro combate, decidimos investigar el viejo molino, y conseguimos encontrar encerrados en unas cajas un par de niños que nos contaron que no querían volver con sus padres, pero estuvieron muy alegres al escuchar el nombre de Ismark, así que decidimos que los llevaríamos hasta su casa.
En el molino, encontramos tres pociones extrañas, y también algo de oro que podrá sernos útil para purificar los santuarios. Decidimos meter los cuerpos de las dos brujas muertas dentro del edificio, y quemarlo entero.
De vuelta hacia Barovia, decidimos hacer una parada para visitar a Madam Eva, quien nos avisó que tendríamos que andar con cuidado con los poderes de las tres damas, y con quien actualmente ostentaba su poder. La verdad es que desconocemos a qué se refería, pero esperamos que poco a poco vayamos encontrando más pistas que nos ayuden a entender sus profecías.
Entrada en formato audio: 47. La Caída de Morgana



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